“Por él, he sacrificado todas las cosas, a las que considero como desperdicio, con tal de ganar a Cristo y estar unido a él, no con mi propia justicia – la que procede de
…"Así podré conocerlo a él, conocer el poder de su resurrección y participar de sus sufrimientos, hasta hacerme semejante a él en la muerte, a fin de llegar, si es posible, a la resurrección de entre los muertos. Esto no quiere decir que haya alcanzado la meta ni logrado la perfección, pero sigo mi carrera con la esperanza de alcanzarla, habiendo sido yo mismo alcanzado por Cristo Jesús. "
(Filipenses 3, 10-12)
Estamos hechos a “imagen y semejanza” de Dios, en nuestro interior llevamos al Creador. Y es Él quien nos mueve con Su Gracia, la cual, como al hijo pródigo, nos recuerda donde está la casa de nuestro Padre. Es Él quien nos atrae “con lazos humanos, con cuerdas de amor” y nos impulsa a correr hacia sus brazos. Sustentar en nuestras manos la certeza de nuestra Salvación es edificar sobre la arena, porque la roca sólida es el Don de
Pero Dios, que sobre roca escribió
Porque “
Porque Jesús, de una situación de muerte – como la del pecado- siempre es capaz de sacar Vida. Por eso, con
Ha llegado el tiempo de preguntarnos: ¿Y yo, qué he sacrificado por Cristo? ¿Acaso fundo mi relación con Jesús en mis propias fuerzas o en
…“Digo solamente esto: olvidándome del camino recorrido, me lanzo hacia adelante y corro en dirección a la meta, para alcanzar el premio del llamado celestial que Dios me ha hecho en Cristo Jesús”. (Filipenses 3, 13b-14.)